Desde hace mes y medio, desde que nos metimos de lleno en el Máster de Formación, nos han insistido mucho en la formación continua del docente, en la importancia de la figura que estos encarnan (y que nosotros esperamos encarnar algún día) y en la importante labor que desarrollan. Un profesor no es sólo una figura de autoridad que se sube a una tarima para soltar su perorata, independientemente de la materia que imparta, y se va a casa a esperar la nómina.
Lo más fácil sería verlo así. No nos engañemos, es la mejor opción, porque no te implicas emocionalmente con tus alumnos, no sientes presión social por la labor que desempeñas, y además no tienes que renovar tu trabajo, tus clases, de forma habitual. Opositas, consigues plaza, te preparas unos cuentos temas y los repites una y otra vez delante de una clase hasta que te llegue la jubilación. ¡El plan perfecto!
Sin embargo, nos están enseñando una cosa totalmente diferente. Algo que seguramente muchos de vosotros ya hubiéseis comprendido hace tiempo. Los profesores, son guías de las nuevas generaciones. Es más, un docente tiene la posibilidad de formar a los miembros de la sociedad del futuro. Porque en los centros educativos se supone que no sólo se enseña por enseñar materias sin aplicación ninguna en la vida real. Los profesores educan en valores, en moral; crean ciudadanos.
Esto era algo que yo ya tenía en cuenta. Por eso no quería limitarme a ser la típica profesora a la que no le importan que los chicos no aprendan o que se maten entre ellos, siempre que le permitan terminar su lección. El problema es, que aunque me hubiese planteado no ser así, no había asumido realmente lo que significa. Un profesor tiene mucha responsabilidad en sus manos. Lo que haga en el aula, para bien o para mal, va a influir en los alumnos, en el tipo de personas que se convertirán y en cómo se relacionen con el resto.
Ayer durante las clases, mi cabeza hizo click y empecé a comprender esto. No puedo tomarme a la ligera la enseñanza. Eso no es lo que harían los superhéroes. Ellos, que tienen tanto poder en sus manos, deben de ser conscientes de una premisa, la más fundamental tanto para salvar al mundo como para educarlo:
"Un gran poder conlleva una gran responsabilidad". Por eso debemos ser cuidadosos con lo que hacemos y tener en cuenta las consecuencias de nuestros actos...
Hola Carmen. Muy buena tu entrada. Nos comparas con superhéroes... qué marrón ¿no?
ResponderEliminarYo creo que en cierto modo si nos parecemos a superhéroes. Tenemos que estar pendientes de los problemas y preocupaciones de un número de personas, tenemos que saber actuar, tenemos que mostrar confianza en nosotros mismos, etc.
Sin embargo hay grandes diferencias entre los superhéroes y nosotros.
Primero, que nosotros no luchamos contra un villano en concreto. Al malo contra el que luchamos no podemos pegarle un puñetazo, si ni quiera podemos verle. Es una especie de epidemia.
Segundo, que nosotros llevamos el traje de superhéroe todo el día puesto. No podemos decir ahora soy profe, ahora no, ahora si, ahora no.
Y tercero, estamos tratano con unas personitas... que sufren día tras día una carga tremenda y brutal, y sin embargo siguen estando ahí... a veces creo que son ellos los verdaderos superhéroes.
Mentiría si dijera que tu entrada no produce algo de pánico. Miedo escénico si prefieres llamarlo, o quizá miedo a tanta responsabilidad...
ResponderEliminarEs cierto que esto que nos traemos entre manos y para los que nos estamos formando supone una grandísima responsabilidad, y también te da poder (seguro que no soy la única que ha tenido algún profesor que se ha creído con potestad para hacer lo que le venga en gana, sabiendo que tiene el aprobado o suspenso de sus alumnos únicamente en sus manos).
Así que sí, somos un poco superhéroes. La pena es que creo yo mucha gente no lo ve así. Por desgracia en este país el ser docente no está muy valorado (hablando en términos generales, claro), mientras que en otros sitios sí que lo está, lo que tenemos que preguntar es, ¿por qué? ¿por qué ser profesor está devaluado? Evidentemente yo no lo creo así, pero sí sé que hay muchas personas que así lo creen, y no ya profesor de secundaria o bachillerato, sino también con los maestros.
Esperemos que poco a poco esta situación vaya cambiando... seremos nosotros los que tendremos que luchar por ello.. ¿o no?
Alicia.
Hola
ResponderEliminarInteresante post (y los comentarios precedentes). Nunca lo había visto así, me gusta que explores este concepto de la responsabilidad, así también ganarás control (en el buen sentido de la palabra, no control de los otros, sino control de ti en la situación junto a los otros, que son también la situación)
Genial, me voy que estoy buscando desesperadamente una cabina de teléfono ya sabes para qué...
Alejandro
Desde luego que sí que vamos a explorar y explotar lo que los alumnos tienen de bueno, no todo va a ser tan negativo, seguro que comentaremos las experiencias que nos enriquecerán, a por ello y a por ellos !!!!!!
ResponderEliminarAna